viernes, 8 de febrero de 2008

CUIDADOS PALIATIVOS

¿Qué es el cuidado paliativo?

En algunos casos el cáncer de la persona no puede curarse ni controlarse con tratamiento, o la persona no desea recibir tratamiento adicional. Sin embargo, esto no quiere decir que no hay nada más que se pueda hacer. El tratamiento paliativo, —a veces llamado cuidado en su etapa terminal— es una forma de cuidado que le ayuda a la persona a tener la mejor calidad de vida posible a medida que su cáncer progresa. El objetivo del cuidado paliativo no es el no morir. En cambio, el objetivo es vivir cada día que queda de vida tan completo como sea posible.Las siguientes son las metas principales del cuidado paliativo:
Aliviar el dolor y demás síntomas
Mejorar el bienestar emocional, mental y espiritual
Dar apoyo a los miembros de familia de la persona que tiene cáncer durante la enfermedad y después de la muerte de la persona.
El cuidado paliativo involucra una participación en asociación entre la persona que tiene cáncer, su familia y amigos y los miembros del equipo de cuidado de salud. Este equipo puede incluir los servicios de un médico, enfermero, trabajador social, asesor psicológico y de un consejero espiritual.


¿Cómo puede aliviar el dolor y otros síntomas el tratamiento paliativo?


A medida que el cáncer de una persona avanza, la persona puede experimentar una serie de síntomas. Estos síntomas pueden incluir dolor, pérdida del apetito, fatiga, debilidad, pérdida de peso, constipación, dificultad para respirar, confusión, náusea, vómito, tos y garganta adolorida o seca. Todos estos síntomas se pueden manejar con tratamiento apropiado. Una persona que tiene cáncer no debería tratar de ser fuerte y tolerar el dolor u otros síntomas. El hacerlo podría tener un efecto perjudicial en el estado físico y emocional de la persona. Por este motivo, una persona que tiene cáncer debe hablarle a su médico acerca de cualquier síntoma que ella esté teniendo.El dolor es uno de los síntomas más comunes que una persona que tiene cáncer experimenta. Aún si es grave, el dolor casi siempre puede controlarse con medicamento. Cada persona responde al dolor de un modo diferente. El médico hará un plan para el manejo del dolor que reuna las necesidades de la persona. Los calmantes para el dolor pueden administrarse por la boca (en forma líquida o de píldora) o a través del recto (supositorios). También pueden administrarse a través de la piel en parches transdérmicos o inyectarse en la piel, un músculo o una vena. El proveedor de cuidados debe saber que el dolor crónico presente debe tratarse con un horario regular. Es importante no esperar hasta que la persona sienta dolor antes de darle la siguiente dosis, incluso si esto significa despertar a la persona en el medio de la noche.Para algunas personas, el médico puede prescribir un medicamento opiáceo tal como morfina o codeína para aliviar el dolor. Los medicamentos opiáceos con frecuencia causan constipación, es decir, dificultad para hacer que el estómago se mueva; por lo tanto, la persona con cáncer puede necesitar tomar otro medicamento de forma continua para prevenir este efecto secundario común. La persona que tiene dolor puede estar preocupada de hacerse "adicta" a un medicamento opioide para el dolor. Sin embargo, la adicción a medicamentos es muy rara en las personas que tienen cáncer.Puede tomarse varios intentos para que el médico encuentre la forma más efectiva para aliviar los síntomas de dolor. La persona que tiene dolor no debe sentirse decepcionada si un enfoque particular no funcionó. El médico necesita saber acerca de las preferencias de la persona para manejar los síntomas de dolor de la misma. Ayudar a dirigir el curso de su cuidado puede ayudar a la persona que tiene cáncer a sentirse más en control de la situación.


¿Cómo puede una persona que tiene cáncer prepararse a enfrentar el final de la vida?


Cada persona enfrentará el final de la vida a su propio modo. Es normal sentir toda clase de cosas como incredulidad y rabia y hasta aceptación de la situación. Las personas pueden tener mucha dificultad con remordimientos por la manera como han vivido su vida o por las cosas que han hecho. Pueden preocuparse acerca de convertirse en una carga para su familia o sobre cómo los miembros de su familia se las van a arreglar sin ellos. Estos sentimientos y miedos son naturales. Sin embargo, pueden afectar negativamente la calidad de vida de la persona si ésta no lidia con ellos.El cuidado paliativo ofrece la oportunidad de encontrar tranquilidad al lidiar con sentimientos y creencias acerca de la vida y de la muerte. Cada persona necesita encontrar significado a su propio modo y en el tiempo que le tome a cada persona. Algunas personas encuentran alivio al hablar acerca de sus sentimientos con un amigo cercano, miembro de familia, consejero espiritual, asesor psicológico o grupo de apoyo. Otros prefieren lidiar con sus emociones de otro modo, por ejemplo escribiendo en un diario, pintando o escuchando música.


¿Cómo reaccionarán los miembros de familia al cuidado paliativo?

A medida que la muerte de un ser querido se aproxima, cada miembro de familia reaccionará de modo diferente. Es normal experimentar una serie de emociones tales como rabia, choque, ansiedad y sentirse impotente. No existe una sola manera "apropiada" para lidiar con esta situación. Los miembros de familia deberían tratar de aceptar las respuestas y sentimientos diferentes de los unos y los otros. Además, deberían tener en mente que las emociones no siguen ningún horario específico. Solamente porque una persona está lista para pasar a la siguiente etapa en el proceso de reponerse de la pérdida no significa que todos los demás lo estén. Como parte del cuidado paliativo es importante para los miembros de familia aprovechar muy bien el tiempo que tienen con su ser querido en vez de pensar en su muerte.